Es de conocimiento general que los ácidos grasos omega 3 presentan múltiples beneficios para la salud, pero pocos entienden que existen diferencias entre sus dos principales componentes, el EPA y el DHA.

La proporción de cada uno de ellos en los aceites de pescado comercial varía bastante y gran parte de ellos contiene mayor concentración del EPA, que es más fácil y barato de producir.

omega 3 reduce colesterol

Sin embargo, las investigaciones apuntan que casi la totalidad de los beneficios neurológicos, cognitivos, visuales y antiinflamatorios son derivados exclusivamente del DHA.

¿Qué es el DHA (ácido docosahexaenoico)?

El DHA (ácido docosahexaenoico) es un ácido graso de cadena larga, presenta 22 carbonos de longitud, 6 enlaces dobles y se encuentra principalmente en peces, mariscos, aceites de pescado y algunos tipos de algas.

Es parte integrante, estructural y funcional de cada célula del cuerpo, desempeña un papel vital en el cerebro y en los ojos y es absolutamente crucial durante el embarazo y la infancia.

Como el cuerpo no puede producirlo en cantidades adecuadas, necesitamos conseguirlo a través de la dieta.

Es un componente indispensable para la piel, ojos y el cerebro. En realidad, el DHA representa más del 90% de los ácidos grasos omega-3 en nuestro cerebro y hasta el 25% de su contenido de grasa total.  Técnicamente, podría ser sintetizado por el organismo a partir de otro ácido graso omega 3 de origen vegetal, el ácido alfa-linolénico (ALA). Sin embargo, este proceso es muy ineficiente, y sólo el 0,1 – 3% de ALA se convierte en DHA en el cuerpo.  Además, la conversión también depende de los niveles adecuados de otras vitaminas y minerales, así como la cantidad de ácidos grasos omega-6 en nuestra dieta.

Debido a que el cuerpo no puede producir DHA en cantidades significativas, este nutriente sólo puede ser abastecido con una alimentación adecuada y suplementos.

¿Como funciona el DHA?

El DHA tiene una estructura insaturada y flexible, estando localizado principalmente en las membranas celulares, dejándolas maleables y las lagunas entre las células más fluidas. Esto facilita el proceso de enviar y recibir señales eléctricas de las células nerviosas. Este es en cierto modo una forma de comunicación, de modo que la conexión con diversas moléculas señalizadoras y enzimas actuantes en la comunicación celular son reguladas por el DHA. Por lo tanto, los niveles adecuados de DHA hacen que la comunicación neuronal sea mejor, más rápida y más eficiente.

Los niveles bajos de DHA en el cerebro o en los ojos pueden retardar la señalización entre las células, resultando en deficiencia visual o función cerebral alterada.

El DHA también tiene varias otras funciones en el cuerpo. Por ejemplo, reduce los triglicéridos en la sangre y combate la inflamación, inhibiendo las citocinas pro-inflamatorias.

Esto es extremadamente beneficioso, ya que las inflamaciones crónicas son un gran problema para el cuerpo y se relacionan con innumerables desórdenes de salud, como la diabetes, el autismo, la aterosclerosis, las enfermedades autoinmunes y las enfermedades neurodegenerativas.

Principales Fuentes de DHA

El DHA se encuentra principalmente en peces salvajes, crustáceos y algas.

Varios tipos de pescado y sus derivados son excelentes fuentes, y pueden proporcionar buena cantidad de omega 3 por porción. Entre estos, tenemos:

  • Caballa.
  • Salmón (SÓLO los salvajes).
  • Arenque.
  • Sardinas.
  • Caviar.

Algunos aceites de pescado, como el aceite de hígado de bacalao, pueden suministrar hasta 1 gramo de DHA en una cucharada (10-15 ml). Pero desgraciadamente, este aceite es extremadamente delicado y necesita un apurado conocimiento para ser debidamente procesado y almacenado. Es necesario tener en cuenta que algunos aceites de pescado también pueden ser ricos en vitamina A, que en exceso puede llegar a ser perjudicial.

El DHA también puede estar presente en pequeñas cantidades en carnes y productos lácteos procedentes de animales alimentados con hierba, así como en huevos de gallinas de granja criadas sueltas.  Sin embargo, puede ser difícil obtener suficiente sólo con la dieta. Así que suele ser recomendable la ingesta de suplementos de omega 3.

Omega 3 y colesterol

El colesterol alto puede ser peligroso para la salud del corazón. Aunque existen medicamentos disponibles para disminuir el colesterol (incluyendo Lipitor, Pravachol y Crestcor), muchos optan por intentar lograr una reducción del colesterol a partir de un cambio de alimentación y el seguimiento de una dieta saludable. El omega 3 reduce colesterol, pero para que esto ocurra debemos asegurarnos de consumir la cantidad adecuada de alimentos ricos en omega 3 y/o suplementos de omega 3 y evitar el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas tales como bollería industrializada, quesos, manteca, chocolates, etc.

Tal como señalábamos previamente, a veces conseguir las dosis recomendadas de omega 3 puede ser complejo, ya no solo por el hecho de adquirir el compromiso de añadir determinados alimentos ricos en omega 3 a nuestra dieta, sino por el hecho de que muchas veces, por la calidad del producto, las cantidades de omega 3 que estos aportan son insuficientes y por eso, los especialistas suelen recomendar el consumo de un suplementos de omega 3 o aceite de pescado rico en omega 3 para bajar los niveles de colesterol.

Según la University of Maryland Medical Center, los suplementos de aceite de pescado con omega 3 se han demostrado eficaces para reducir los triglicéridos y las lipoproteínas de baja densidad (LDL) para una reducción global del colesterol. En definitiva se ha demostrado la efectividad del omega 3 respecto l colesterol y trigliceridos.

Los suplementos de aceite de pescado con omega 3 contienen DHA, EPA y ALA, tres ácidos grasos que, tal y como se ha demostrado con diversos estudios, pueden ayudar a reducir el colesterol. El ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA) reducen los LDL y los triglicéridos. El ácido alfa-linolénico (ALA), que está disponible en suplementos de omega 3, también reduce el colesterol malo, aumentando al mismo tiempo el bueno. Al mirar las píldoras de aceite de pescado para disminuir el colesterol, es importante considerar los niveles de DHA, EPA y ALA.

Para tratar el colesterol alto, la American Heart Association recomienda un suplemento diario de omega 3, con 2 o 4 g de DHA y EPA además de cambiar hábitos alimenticios perjudiciales para la salud. El efecto del omega 3 sobre los niveles de colesterol pueden tardar unas semanas antes de que sea posible observar una reducción del colesterol.

Omega 3 baja el colesterol

Los ácidos grasos omega-3 se han asociado con un riesgo reducido de enfermedades del corazón. Su ingesta puede mejorar muchos factores de riesgo para las enfermedades del corazón y reducir el colesterol malo. De hecho, el consumo de alimentos o suplementos de omega 3 ayudan a bajar los niveles de colesterol, que el omega 3 puede prevenir la oxidación del colesterol y reducir el colesterol total en las personas con niveles elevados de colesterol. Un colesterol excesivamente elevado suele ser signo de inflamación, y el el omega 3 DHA tiene un efecto anti-inflamatorio, contribuyendo a normalizar los niveles de colesterol.  Además, los aceites omega-3 pueden reducir los triglicéridos en la sangre hasta en un 30% y puede reducir la presión arterial en personas con presión arterial elevada.

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